I exactamente igual que la gota de agua que colmó el vaso, tu,
colmaste mi paciencia. Me canse de ver cómo te llenabas la boca de promesas,
que en realidad solo llenaban mi corazón de decepciones. Me canse de esperar el
cambio de alguien que no quería cambiar. Me canse de tener que pedir
explicaciones. Pero lo peor de todo era aguantar tus caras de mal gusto, en
cuanto mi intención era buena, yo lo único que hacía era preocuparme por ti.
Para ti esto era raro, jamás me lo has confesado, pero dicen que los ojos son
el espejo del alma, y tus ojos más bien tristes hablaban por tu corazón, por tu
alma. Te resultaba extraño que alguien te diese el valor que mereces, que se
preocupase por ti, que te diese el apoyo en cada decisión, pero a la vez era sincera en tus malas decisiones y podia ser dura. Cometí errores a los ojos tristes se les abraza
más y se les pregunta menos, pero no nos podemos engañar, los dos nos cansamos,
el uno del otro. Yo he sacado mi propia conclusión: La gente que solo tiene
mierda en su vida tiende a mandar a la mierda a la gente buena que entra en
ella.
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