Capitulo 1
Cargando
y descargando cajas y maletas, así e pasado el día de hoy, la verdad
es que solo tengo 5 cajas y unas 7 maletas, que han sido preparadas en
menos de 24 horas, lo cual me sorprende, seguro que me he dejado algo, pero
no importa, nada que no pueda conseguir aquí.
-¡Vamos
Julia!, ¿Me vas ayudar con tus maletas o vas a quedarte hay parada?
- mi nueva compañera de piso Mia me saca de mis pensamientos, la
verdad es que Mia no es una simple compañera de piso que conoces en
un anuncio de Internet, ella siempre a sido una buena amiga, estuvo
desde pequeña conmigo antes de que mis padres murieran.
-¡Siiiiiiiiii...,
pesada! - digo con un tono algo cansada, no quiero pagar los
acontecimientos sucedidos con ella.
Todavía
tengo moratones y cada escalón que subo para dirigirme a su
apartamento es terrible, a causa de la costilla rota, maldigo en mis
adentros al recordar que el apartamento de Mia no tiene ascensor y es
el tercer piso para mi desgracia, o suerte teniendo en cuenta que
tiene 11 pisos.
-Bueno,
te dejo que te instales, recuerda que tu casa es mi casa, ya te lo e
dicho las otras veces, ahora con mas razón, ya que vamos a pasar una
larga temporada juntas. - dice con ilusión, se nota que esta
entusiasmada de que este aquí, le costo venirse a Francia solo por
el echo de no dejarme sola, se lo pensó mucho pero yo le insistí de
que debía de mudarse, una de las mejores empresas de periodismo le
ofreció un puesto para trabajar en la revista mas vendida de aquí
París, no podía dejar que mi mejor amiga perdiera esa oportunidad
por mí.
-¿De
veras tienes que irte? - digo poniendo cara de cachorro, la verdad
es que quiero que se vaya, tengo tanto en lo que pensar y asimilar
tantas cosas que han sucedido en las ultimas horas, pero también
quiero que se quede porque tengo muchas cosas que contarle, le
adelante que me dirigía a Francia y que me quedaría un par de meses
en su casa,, al menos hasta que encontrara algo, pero no sabe más.
-Julia
no me pidas eso por favor, mi jornada acaba a las 7 de la tarde,
vendré en cuanto acabe, lo prometo, no pienses que te vas a escaquear
de la charla que tenemos pendiente - me dice con un tono de enfado
irónico, cosa que me hace reír un poco; mira el reloj, da un grito
que quizás lo haya oído medio edificio, me da un beso en la frente y
se va, gritando... '!Te quiero Julia, llego tarde al trabajo, volveré
pronto!'
Y
me deja ami con mis pensamientos... Decido sentarme en el sofá
ponerme la televisión así a lo mejor no piense tanto.
Pero
de nada sirve ponerme el televisor, ni ponerme a leer mis novelas
favoritas, ni si quiera me apetece deshacer las maletas, la verdad
es que me sabe mal por Mia, todas mis cajas y maletas están por todo
su salón, cuando he entrado me he sorprendido le a dado un lavado de
cara al apartamento total, lo recordaba grande pero no tanto, ahora a
conseguido un concepto abierto tirando la pared que separaba la
cocina del comedor, los colores que predominan son el blanco y
negro, y lo siguen con tonos grises y rojos, me encanta la decoración
y mi habitaciones es preciosa.
De
repente recibo una llamada, en la pantalla sale 'Tita' y una foto de
ella con una flor en su preciosa melena rubia de cuando fuimos a
Ibiza, esto me hace pensar que quizás debería haberle contado a mi
tía lo sucedido o al menos haberle explicado que me iba a mudarme a
Francia, aunque en aquel momento me pareció bien desaparecer por
completo sin dejar rastro alguno, ahora aquello no me parece tan
buena idea, ya que ella se encargo de mi desde que mis padres
fallecieron.
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